En un Estadio Tomás Adolfo Ducó efervescente, Huracán se impuso por la mínima diferencia a Boca Juniors (1-0) en un encuentro disputado ayer, sábado 27 de julio, correspondiente a la Fecha 3 de la Zona A del Torneo Clausura 2025. La victoria del «Globo» no solo le dio sus primeros tres puntos en el campeonato, sino que también hundió aún más al «Xeneize» en una alarmante racha de once partidos consecutivos sin conocer la victoria.
Desde el pitido inicial del árbitro Leandro Rey Hilfer, el equipo local, dirigido por Frank Darío Kudelka, mostró una clara superioridad. Huracán, que venía de dos derrotas consecutivas, salió con una actitud dominante, generando las acciones más peligrosas del primer tiempo. La figura indiscutida de Boca en esta etapa fue el arquero Agustín Marchesín, quien con varias intervenciones magistrales evitó la caída de su valla ante los constantes embates de Matías Tissera, Rodrigo Cabral y Leonardo Gil. Un cabezazo de Nehuén Paz, que se fue apenas por encima del travesaño, fue la oportunidad más clara para el «Globo» en la primera mitad.
La tónica del partido no cambió en el complemento. Huracán mantuvo su intensidad y encontró su merecida recompensa a los 20 minutos de la segunda mitad. El mediocampista Matko Miljevic, con la camiseta número 10, deslumbró con un potente y combado remate desde fuera del área que se clavó en el ángulo superior, inalcanzable para Marchesín. Un verdadero golazo que desató la euforia en las tribunas del Ducó y reflejó la justicia en el marcador.
La reacción de Boca Juniors, bajo la dirección técnica de Miguel Ángel Russo, fue prácticamente nula. A pesar de los intentos con los cambios, incluyendo la sorpresiva salida de Edinson Cavani, el «Xeneize» se mostró desdibujado, carente de ideas y sin la capacidad de generar peligro real en el arco rival. La desconexión entre sus líneas y la apatía general del equipo fueron palpables, dejando una imagen de un conjunto sin alma ni identidad, tal como lo señalaron los análisis post-partido. Aunque Leandro Paredes intentó asumir la responsabilidad, su esfuerzo individual no fue suficiente para revertir el preocupante presente colectivo.
El pitido final sentenció la alegría de Huracán, que celebró una victoria fundamental para tomar aire en el torneo. Para Boca, en cambio, la derrota significa la profundización de una crisis que parece no tener fin. El equipo de La Ribera continúa sin ganar en el Torneo Clausura 2025, y la presión sobre Miguel Ángel Russo y el plantel se eleva a niveles críticos.
Mientras el «Globo» buscará consolidar este envión anímico en la próxima fecha, Boca tendrá la urgente tarea de encontrar soluciones a su preocupante presente futbolístico para intentar cortar esta racha negativa que lo aleja cada vez más de los primeros puestos.


