
La actividad comenzará con una disertación a cargo de Ana María Zanotti, presidenta de C.I.V.H.A (Coordinación Institucional de Voluntarios Hospitalarios de la República Argentina) y Barbará Kuss, directora Ejecutiva de Fundación Huerta Niño.
Con el objetivo de fomentar la práctica y el convencimiento de que el voluntariado no debe ser solo asistencial, sino generar transformación e impacto social en la comunidad en que interviene con el afán de empoderarla, DAFAS y el Instituto de Seguridad Social, junto a organizaciones gubernamentales y no gubernamentales con las que articula su Programa de Responsabilidad Social, organizó para el día de hoy a las 18:30 horas en el 3° piso de DAFAS una Jornada de Fomento de Voluntariado.
La actividad comenzará con una disertación a cargo de Ana María Zanotti, presidenta de C.I.V.H.A (Coordinación Institucional de Voluntarios Hospitalarios de la República Argentina) y Barbará Kuss, directora Ejecutiva de Fundación Huerta Niño.
La presidenta de C.I.V.H.A, Ana María Zanotti, detalló el trabajo que cumple el voluntariado hospitalario y sostuvo “el voluntario tiene que responder a un estatuto para no cometer ningún tipo de error y comprometer más aun al paciente. Nosotros no sabemos de enfermería, es por esto la importancia de mantener el respeto a los doctores y enfermeras. El servicio de voluntariado que realizamos debe ser pedido previamente por el director del hospital en el que deseen nuestra ayuda. El voluntario ayuda al paciente de diversas formas, llevando ropa, calzado, elementos de higiene y por sobre todo contención espiritual; llamamos a familiares del internado que muchas veces no hacen una visita regular, hablamos mucho con los pacientes, sin entrometernos en temas de religión, política, fútbol o cualquier temática que pueda generar algún estado anímico alterado en los internados. Leemos libros o simplemente nos escuchan hablar, lo importante es darle una esperanza y una compañía desinteresada que a ellos en su situación les es de una gran ayuda, y son muchas las veces que ellos nos dan a nosotros con un gracias y un apretón de manos” finalizó.
La Fundación Huerta Niño tiene como objetivo formar a los niños en materia de agricultura, para que en un futuro no solo sepan algo tan fundamental como es la alimentación sana y saludable, sino también como una posible fuente de trabajo en un futuro.
Bárbara Kuss explicó que “es por esto que construimos huertas en escuelas rurales, estamos con más de 400 proyectos en todo el país beneficiando a más de 30.000 niños. Lo primero que cubrimos es la necesidad alimenticia de los niños, el segundo eje que se aborda es el educativo, se prioriza que la huerta no modifique la currícula escolar del niño y por último el desarrollo comunitario para que los padres de estos niños no emigren y generen un arraigo a mediano y largo plazo en las zonas rurales donde habitan”.

