Otra vez caos para viajar en Aeroparque. En esa terminal aérea y otras estaciones del interior del país, una sorpresiva protesta gremial de aeronavegantes en reclamo de la reapertura de paritarias afectó seriamente la operación: ya hay al menos 150 vuelos cancelados y más de 18.000 pasajeros afectados por las asambleas de cinco de los sindicatos del sector.
Las asambleas comenzaron temprano y estaba previsto que terminaran a las 10 de la mañana, pero cerca de las 12.30 seguían y aún no habían comenzado a salir en horario los vuelos: el primero que figuraba «en horario» en las pantallas es el de las 15 a San Rafael. Cada media hora, una empleada de Aerolíneas solicitaba por los altoparlantes que los pasajeros reprogramaran sus vuelos directamente por la página o la aplicación web. Desde la empresa avisaron que intentan reubicarlos en otros vuelos. Y anticiparon que les descontarán el día a los empleados que participaron de la medida de fuerza y que presentaron una denuncia en el Ministerio de Trabajo.
A la discusión por el salario futuro de los trabajadores del grupo Aerolíneas y Austral se suma otra discordia: el alcance de la cláusula gatillo que habían arreglado en el último acuerdo salarial, si el escenario inflacionario superaba el 17% pautado. ¿La discusión? Si el arreglo debía incluir o no septiembre, cuando la inflación, una de las más altas del año, alcanzó nada menos que el 6,5%.


