El constitucionalista pampeano Andrés Gil Domínguez afirmó que el país enfrenta un periodo de «resistencia» en el ejercicio del Acceso a la Información Pública, luego de que un decreto del Gobierno nacional «desvirtuara» la ley que regulaba este derecho. La advertencia fue realizada en una conferencia brindada en Casa de Gobierno, en el marco del Día Internacional del Acceso Universal a la Información Pública.
Gil Domínguez, invitado por el Ministerio de Conectividad y Modernización de La Pampa, sostuvo que la norma nacional original era un «orgullo de la Argentina» hasta la emisión de la reglamentación por decreto, la cual alteró su esencia y la volvió «muy compleja» en su aplicación actual.
Observaciones sobre la Reglamentación y el Rol de la Justicia
El especialista en derecho constitucional fue claro al señalar que un decreto reglamentario no debe alterar el contenido de una ley, algo que, a su juicio, no se respetó en este caso. «No estamos celebrando nada, estamos resistiendo,» expresó Gil Domínguez, alertando que la situación actual «afecta muy fuertemente el ejercicio de la libertad de prensa y el acceso a la información pública.»
En relación con el ámbito judicial, indicó que los intentos de revertir el decreto en la Justicia han encontrado obstáculos. Mencionó el caso de tres legisladores que presentaron una denuncia en septiembre de 2024:
- La presentación fue rechazada inicialmente («in limine») por los tribunales.
- Si bien esa decisión fue revocada, el expediente quedó sin juez, ya que el magistrado a cargo se excusó.
Dificultades para los Solicitantes
Gil Domínguez subrayó que la situación judicial desfavorece a quienes buscan la información, al obligarlos a iniciar acciones legales con un riesgo adicional: el Gobierno puede demandar a un peticionante por daños y perjuicios si considera que no actuó de buena fe. «Es muy difícil que alguien se anime a hacerlo,» comentó.
El jurista concluyó su análisis manifestando su preocupación por la Justicia Federal, la cual considera «un camino muerto» por manejarse con una actitud «totalmente condescendiente con el Presidente,» cuya forma de ejercer el poder calificó de «autocrática» a pesar de su origen democrático.


