En una sesión maratónica de más de 16 horas, el Senado de la Nación otorgó media sanción durante la madrugada de este jueves al proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional. La iniciativa fue aprobada en general con 42 votos a favor y 30 en contra, logrando el oficialismo el respaldo de bloques dialoguistas y legisladores vinculados a mandatarios provinciales. El texto será girado de forma inmediata a la Cámara de Diputados para su tratamiento definitivo.
La aprobación se produjo en un clima de tensión, con manifestaciones en las inmediaciones del Congreso que derivaron en incidentes y cerca de una treintena de detenidos. El proyecto introduce modificaciones estructurales en la Ley de Contrato de Trabajo, estableciendo un nuevo marco para las indemnizaciones, la jornada laboral y el derecho a huelga. Desde la Casa Rosada indicaron que el objetivo es fomentar el empleo formal y brindar seguridad jurídica a las empresas, mientras que la oposición calificó la norma de inconstitucional.
Fondo de cese y cambios en indemnizaciones
El punto central de la reforma es la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un sistema que busca sustituir el régimen indemnizatorio tradicional. Las empresas realizarán aportes mensuales —del 1% para las grandes y del 2,5% para las PyMEs— destinados a cubrir los costos de futuras desvinculaciones. A cambio, los empleadores recibirán descuentos en las cargas patronales para compensar dicho gasto.
Además, la ley redefine la base de cálculo para las indemnizaciones por despido sin causa, excluyendo conceptos como el aguinaldo y las vacaciones. Para evitar la prolongación de juicios, se estableció que los créditos laborales se actualizarán por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) más un 3% anual, permitiendo a las empresas el pago de sentencias en cuotas (hasta 6 para grandes y 12 para PyMEs).
Flexibilización de la jornada y vacaciones
La norma introduce el concepto de «banco de horas», que permite a empleadores y trabajadores acordar esquemas de compensación de horas extra por tiempo libre o francos compensatorios, posibilitando jornadas de hasta 12 horas diarias sin que esto implique necesariamente el pago de adicionales.
En cuanto a las vacaciones, se habilitó el fraccionamiento de los períodos de descanso, con un mínimo de 7 días por tramo. Se mantiene, no obstante, la obligatoriedad de que el trabajador goce de al menos un período de verano cada tres años en casos de vacaciones rotativas.
Limitaciones gremiales y servicios esenciales
El texto aprobado amplía sustancialmente el listado de «servicios esenciales» y «trascendentales», lo que obliga a garantizar guardias mínimas de entre el 50% y el 75% durante medidas de fuerza en sectores como transporte, educación, salud y diversas industrias. Asimismo, se tipificaron los bloqueos a empresas como una infracción grave que habilita el despido con causa.
Por otro lado, se eliminó la ultraactividad de los convenios colectivos de trabajo, otorgando primacía a los acuerdos por empresa sobre los de ámbito nacional. Entre las modificaciones de último momento para asegurar votos, el Gobierno descartó la posibilidad de abonar salarios mediante billeteras virtuales, ratificando la exclusividad de la vía bancaria.
Próximos pasos legislativos
El oficialismo buscará que la Cámara de Diputados convierta el proyecto en ley antes del 28 de febrero, fecha límite de la extensión de sesiones extraordinarias dispuesta por el Ejecutivo. Se espera que el debate en la Cámara Baja sea intenso, dado que la oposición peronista y kirchnerista ya anticipó que judicializará la norma de ser sancionada.


