El flujo de fondos que el Gobierno Nacional envía a La Pampa por fuera de la Ley de Coparticipación Federal sufrió una estrepitosa caída durante el segundo mes del año. Según los datos oficiales del informe de Transferencias No Automáticas de febrero de 2026, nuestra provincia registró una baja real del 85,4% en comparación con el mismo mes del año anterior. Esta cifra refleja la decisión de la administración central de reducir al mínimo los giros discrecionales a las gobernaciones.
En términos nominales, la provincia recibió apenas una fracción de lo que percibía históricamente para estas fechas, lo que obliga al Ejecutivo provincial a reestructurar partidas para sostener áreas sensibles. El recorte afectó principalmente a las transferencias de capital, destinadas a obras de infraestructura, que mostraron una parálisis casi total con una ejecución cercana a cero en varios rubros clave para la conectividad y el desarrollo pampeano.
La situación de La Pampa no es aislada, ya que la caída promedio para el conjunto de las provincias argentinas se ubicó en el 82%. Sin embargo, la provincia se encuentra entre el grupo de jurisdicciones que sufrieron un ajuste superior a la media nacional, junto con distritos como San Luis y Buenos Aires. En contraste, solo unas pocas provincias del norte recibieron giros específicos vinculados a convenios de asistencia financiera previa que no lograron compensar la tendencia general de ajuste.
Este escenario de asfixia de fondos no automáticos se suma a la tensión ya existente por la coparticipación, limitando la capacidad de respuesta del Estado provincial ante demandas sociales crecientes. Desde el Ministerio de Hacienda local advierten que, de mantenerse este nivel de envíos durante el primer trimestre, se profundizarán las dificultades para dar continuidad a programas de asistencia y proyectos de vivienda que dependían directamente de estos aportes nacionales.


